Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El Foro cierra pero Skype es eterno.
Miér Oct 23, 2013 12:47 am por Jack Daniels

» Afiliación Strong World [Élite]
Dom Ago 11, 2013 3:24 pm por Invitado

» O.W. {Foro rol anime} normal
Sáb Ago 10, 2013 3:11 am por Invitado

» Jung Sang Art School {Normal}
Jue Ago 01, 2013 5:35 pm por Invitado

» Afiliación a VirtualWorld
Sáb Jul 27, 2013 11:31 am por Invitado

» Petición de experiencia (Activa)
Vie Jul 26, 2013 9:27 am por Aoi Revenge

» Capítulo uno - Primer encuentro.
Vie Jul 26, 2013 6:48 am por Aoi Revenge

» PRIMER CENSO GLOBAL. [18/07/13 - 26/07/13]
Jue Jul 25, 2013 6:36 pm por Adán D. Romalia

» "The Peacemaker"
Jue Jul 25, 2013 1:00 am por Aoi Revenge

» ~~Aburrimiento, Balas, Puños y un pajaro muerto~~
Miér Jul 24, 2013 9:06 pm por Jean Vancroux

One Piece World

Memento Teen Titans New Generation
'Ndrangheta

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 24 el Jue Jul 04, 2013 2:06 pm.

Capítulo 2

Ir abajo

Capítulo 2

Mensaje por Jean Stark el Mar Jul 16, 2013 9:02 am

Capítulo 2: El Desencadenante


Era un día como otro cualquiera para el resto del mundo, un lunes soleado y prometedor. En mi calendario personal significaba el inicio del último mes de entrenamiento con la espada para poder hacer la ofensiva contra los prestamistas del dojo. Mi hermana me había pedido que le visitara nada más me levantara pues, al parecer, tenía un regalo que darme. Así pues, me desperté algo antes de lo habitual para poder ir a visitarla a la ciudad y que me diera tiempo a volver a dar la primera clase de la mañana. Una vez me vestí y desayuné algo ligero, me dispuse a salir hacia la ciudad cuando de repente dos agentes de la marina esperaban junto a la puerta del dojo y estaban hablando con Toshiro, el encargado de regar y mantener bien cuidadas las flores del jardín principal. Cuando me acerqué para ver lo que pasaba vi que Toshiro me señalaba y que luego bajaba la cabeza triste, entonces los dos agentes se me acercaron. – ¿Eres tú el hermana de Arya Stark? -. Preguntaba uno de ellos con voz muy seria y mirando al suelo en todo momento; yo tan solo asentí.

Mi mente ya se había dado cuenta de que algo pasaba, mi corazón empezaba a latir como nunca antes lo había hecho, pero aún así algo dentro de mí quería bloquear la evidencia y esperaba con ansias lo que me dijeran los agentes de la marina. - Verá … su hermana ha … ha muerto -.  Cuatro palabras, cuatro palabras bastaron para que mi mundo se paralizara, por un lado mi cuerpo trataba de sintetizar todos los sentimientos que emanaban de mi interior y por otro mis ojos empezaron a llorar desesperadamente mientras mi rostro se quedaba impasivo, como si aún no quisiera creerlo. - ¿Qué? -. Fue lo único que pude decir, y aún así lo dije tan bajo que ni si quiera los agentes que estaban tan cerca de mi lo pudieron discernir del todo bien. - Esta madrugada ha sido asesinada cuando iba de vuelta a casa después del trabajo … se que esto es duro, pero necesitamos que venga a confirmar que es ella -. No recuerdo nada más de aquello, supongo que mi mente sigue queriendo retenerlo en lo más profundo de mis entrañas; lo siguiente que recuerdo es estar en el callejón que llevaba a su casa, delante de su cadáver cubierto por una fina lona de color negro.

Todo estaba lleno de sangre, al parecer por la herida que tenía en el pecho murió a causa de un espadazo a traición, el corte debió de perforarle una arteria pulmonar y acabó muriendo desangrada. - Es ella -. Dije secamente mientras me levantaba. De pronto toda la tristeza y pena que sentía se convirtieron en ira y sed de venganza, sed de sangre. - “Esto es obra suya” -. Lo supe nada más verlo, era obra del asesino personal de Jofrrey, el prestamista del dojo, un asesino que servía bajo sus órdenes y que se encargaba de atar los cabos sueltos de sus malas acciones. Lo entendí en seguida, Arya estaba a punto de llegar a la cantidad acordada por el dojo y Joffrey no podía permitirlo, entonces yo sería el siguiente, pero no les daría esa opción, iría yo primero a por ellos. Pero antes, me adentré en la casa de mi hermana, estaba lleno de marines que no me dejaban pasar, pero al ver quien era me dejaron cinco minutos. Me sobraron cuatro para encontrar lo que estaba buscando, el regalo que me había dicho que me entregaría en el día de hoy; era un objeto largo el cual estaba enrollado sobre una manta en la mesita de al lado de su cama y al quitarle la manta pude ver que era una espada, la espada de nuestro difunto padre.

Iba acompañada de una nota: “Esta es la espada de nuestro padre, la encontré justo antes de que los prestamistas vinieran y la guardé desde entonces, la estaba guardando para el momento en el que estuvieras preparado”. En esos momentos mis ojos volvieron a llorar como lo habían hecho momentos atrás al conocer el destino de mi única familia en el mundo. Los cuatro minutos restantes que me quedaban en su casa los pasé llorando de rodillas con la espada entre mis piernas y con la nota en mi mano derecha. Ese día no iba a ser marcado como la muerte de mi hermana, sino como el día de mi venganza por ello, Joffrey y todos sus esbirros morirían brutalmente asesinados. Cogí la espada y me fui devuelta al dojo, allí me esperaban unas cuantas personas con las cuales debía rendir cuentas. Ya estaba mucho más calmado, no sabía si era porque lo necesitaba para pelear de una forma correcta o porque era demasiada la ira que había llenado mi corazón como para sentir las otras emociones de tristeza y nostalgia por la muerte de mi hermana. Emprendí el camino hacia el dojo y ya empezaron las cosas extrañas: los labradores que normalmente están trabajando las tierras de los alrededores de la montaña no estaban. Era como si supieran que iba a ir a por ellos y se estuvieran protegiendo.

Me daba igual, o por contra, era mucho mejor, así no tendría que ir a buscarlos y los tenía a todos concentrados en un mismo sitio. Solo esperaba que todos los compañeros que tenía en el dojo no me atacaran, que se resistieran a seguir las órdenes de los prestamistas, aunque si lo hacían no tendría otro remedio que defenderme, seguramente utilizaría la parte sin filo de la katana para desquitarme. Algo se movió, no era mi imaginación eso seguro, no corría el viento y un par de hierbajos se movieron, sabía que alguien me estaba espiando. Para no tomarme en cuenta durante todos estos años se estaban tomando muchas precauciones con que no llegara a cumplir mi venganza, pero no lo conseguirían. De pronto dos hombres enmascarados salieron de entre las sombras, uno desde cada flanco, e iban armados con un par de hojas de arar. Ni si quiera les hice caso, seguí caminando y haciendo uso del pequeño manejo que tenía del iai por aquel entonces, les rebané la parte central del vientre justo antes de que pudieran bajar sus armas para atacarme. Si querían hacerme daño tendrían que enviar a gente mejor.

Y así llegué finalmente a las puertas del dojo, estaban cerradas como no, y había un grupo de mercenarios que me estaba esperando para darme la bienvenida. Eran como unos ocho, diez, me daba igual ni si quiera abrí los ojos para comprobarlo. Cuando me rodearon, desenvainé la katana de mi padre y efectué la técnica que durante tanto tiempo había entrenado. - Chi Sākuru -. Mi voz era potente, inexpresiva y condescendiente, pero no creo que se fijaran en ella cuando mi espada les rebanó las entrañas a todos los presentes. Había girado a una alta velocidad y con una gran precisión en el corte había culminado el movimiento dejando a todos los presentes con un severo corte en el abdomen tirados en el suelo. Las personas importantes me estaban esperando en el interior y estaba preparado para enfrentarme a ellas, y por si fuera poco ya había entrado en calor con estos dos movimientos de ataque. Empezaba lo bueno.

_________________

Hablo Narro "Pienso"

avatar
Jean Stark

Mensajes : 33
Fecha de inscripción : 26/06/2013

Hoja de personaje
Tripulación: Song of Sparrow
Cargo: Nakama
Recompensa:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.