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[Narración] Zhown y Eddy

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[Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Admin el Sáb Jun 29, 2013 1:57 am

Un día de descanso se había tomado la joven y hermosa jefa de guardias del edificio de “Mister T” un hombre ya de edad entrada y de incontables millones de beries, los cuales eran resguardados por un montón de guardias comunes, los cuales servían solo para hacer montón y Yuki… la cual era considerada la única maestra del estilo de combate de cuatro espadas a la vez que la espada más fuerte de aquel mar {sin contar CPS marines y Piratas… ¿es fuerte entre civiles?} la cual era suficiente para cuidar a aquel hombre al menos en un mar tan tranquilo como lo era el NORTH.

Montada sobre su fiel compañero peludo, el cual cargaba su almuerzo y sus espadas, esta llegaba a reportarse a trabajar, tras haber terminado su pendiente que le había ocupado la mañana, el cual era una simple vacuna para su león. Al llegar no pudo ver nada más desalentador que uno de sus hombres caer por la ventaja y un edificio destrozado de adentro hacia afuera… y eso que aun no entraba en aquella casa, colocándose solo en los jardines. ~Es sorprendente… me ausento un solo dia y pasa esto… ¡jo! ~ dijo aquella adolecente con voz tierna mientras pasaba del inconsciente guardia que estaba bajo sus pies.

~Atila sácales de ahí~ diciendo esto como señal al felino este gruño con una potencia y dureza tal que toda ave a su alrededor saldría volando y todo ser vivo cerca se estremecería de miedo, por el gran poder e imponencia del león {Haki rey primera fase} ~¡Si no salen os matare a todos…! Si salen solo les mutilare los brazos por osar tocar mi territorio~ grito esta chica lo anterior bajo la influencia de su bestia, la cual había hecho que sus palabras sonaran muy convincentes.
Off:


Bueno el punto es que todos están aterrorisados por el rugido y les dicen eso, es como un combo… ya hable con Eddy de cómo estaría la cosa…

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Zhown el Sáb Jun 29, 2013 3:41 pm

La operación pirata estaba funcionando a la perfección, puesto que con la ayuda de Katsura y las llaves de la verja, la tripulación de "Song of Sparrow" pudieron acceder al interior de los jardines. Empleando dicho objeto, el capitán Edmundo abrió las puertas, y aquel grupo conformado por ellos dos y Daniel pasaron hacia adentro. Rápidamente, los tres avanzaron hasta esconderse en unos verdes matorrales, quedando en cuclillas y planeando una forma para entrar al interior de la mansión. Claramente, serían la artillera y el espadachín los que tuvieran que llamar la atención para que el capitán pudiera pasar. Pero este ya tenía una idea que no dejaría escapar, y sorprendió a sus nakamas en cuanto tomó las ropas de un médico de verdad que se había acercado a la verja de entrada. Seguramente, aquel sería el hombre que había venido a tratar a la pobre e indefensa Katsura, y era una oportunidad que no sería demasiado bueno desperdiciar. Una vez que el intercambio de vestimentas se realizó, Edmundo salió a la puerta de entrada y se presentó con un nombre extraño. El peliazul no supo cómo lo hizo, pero logró colarse dentro de la mansión como si fuera un juego de niños. Su boca se abrió lentamente, mostrando una sonrisa impropia de sorpresa. Aquel hombre siempre lograba sorprenderle, y cada acción que realizaba era todavía más inverosímil.

A los pocos instantes de que el señor Cruxes se escapase de la zona, verbalmente hablando, Daniel le comentó al espadachín que hicieran un pequeño juego. Cada uno de los dos recorrería un sentido distinto de dirección de los jardines, hasta que llegasen al patio central. El primero que estuviera allí, se llevaría una botella de alcohol, o eso es lo que entendieron sus oídos. Antes de que quisiera darse cuenta, la chica ya había empezado a correr, mientras que él mismo decía. - Reto aceptado, preciosa – Guiñándole un ojo por debajo de aquellas gafas de sol, aunque dudaba de que se hubiera percatado del gesto. Así que se levantó, y aprovechando un pequeño caos provocado por una ventana rota por un balazo, echó a correr en la dirección que se le había asignado para la competición. Sin más dilación desenvainó sus tres espadas, colocando una de ellas en su mandíbula y sujetándola con fuerza, para luego tomar otra con cada mano. El espadachín de tres filos se mostraba como un demonio llegado de las mismísimas profundidades del averno, recorriendo los jardines a gran rapidez. No tardó demasiado en encontrar a la que sería su primera víctima, rondando y asegurando el perímetro, un poco preocupado por la situación de la vivienda que aguardaba.

Escondiéndose detrás de los arreates, y paseándose medio agachado cubriéndose con la maleza, avanzó sigilosamente hasta posicionarse detrás de él. Poniéndose a su altura, clavó la espada de su mano derecha por la espalda, atravesando el corazón, mientras que con la espada de la mano izquierda tapaba la boca del hombre, de forma que no pudiera alertar de su posición a los que se encontraban merodeando por la zona. - Chssst … chssssst … No hagas ruido, no hagas ruido – Retorciendo la espada que había clavado en su órgano vital y obligándole a exhalar el último aliento de vida. Zhown era un pirata que no tenía el menor remordimiento en matar a alguien a sangre fría, como acababa de verse en aquel mismo momento. Cuando estaba dispuesto a mover el cuerpo inerte para esconderlo, un gran rugido erizó cada pelo de su cuerpo. Un escalofrío recorrió su espalda hasta desvanecerse, dejando los ojos violáceos del pirata bastante abiertos. ¿Qué había sido eso? ¿Un jodido león? Sacó la espada del cuerpo y se dio la vuelta, empezando a andar en dirección de donde había provenido el sonido. Técnicamente, estaba temblando de miedo. El pavor de su interior no frenaba, pero no podía dejar que aquel tipo de peligro extraño pudiera atacar a sus compañeros.

Volviendo al camino principal, se encontró con la versión chibi de su capitán, que miraba hacia el frente con la boca abierta. Cuando él quiso dirigir sus ojos violáceos, bajo las gafas de sol, hacia donde él miraba, también quedó impresionado durante un momento. Una chica guapa iba acompañada de un león que portaba cuatro espadas en su cuerpo. ¿Aquel animal era el que había rugido con tanta presencia? Parecía increíble, como si la chica no estuviera muy dignada a dejarle hacer a los piratas lo que quisieran. - ¡Nos rendimos, no nos comas! – Gritó rápidamente Edmundo, para que luego Zhown le mirase con una cara totalmente cabreada y le diera una fuerte patada en la pequeña cabeza. Esta se hundió en el suelo, dando una imagen un poco cómica sobre la situación, mientras que le recriminaba. - ¡¿Cómo coño te vas a rendir a mitad del plan, estás loco?! – Claramente enfadado, para luego apartar su bota y dejarle salir a tomar un poco el aire. Pero a pesar de aquel momento, que lo había relajado un poco, seguía sintiéndose atemorizado por la presencia de aquel grupo de animal y persona que no le agradaban en demasía. La chica había comenzado a gritar que salieran afuera si no querían morir, por lo que estaba más que claro que era una enemiga más a batir. Solo que no sería igual de fácil que con los demás que se habían encontrado hasta el momento. - Uy, mírenme … Soy la niña de papi y tengo un león gay... Uy sí … - Volvió a arremeter Edmundo contra la chica, mientras que esta vez el espadachín le daba un zape con el mango de una de sus espadas, las cuáles seguía llevando desenfundadas. - Tsk ... No sé cómo pude rendirte lealtad, Ed. A veces estás demasiado loco como para ser un Capitán - Terminó por añadir, mientras que devolvía la mirada al frente.

Acercando una de sus manos con cuidado a la cara, tomó con los dedos las gafas que llevaba puestas y las devolvió al interior de uno de sus bolsillos, con cuidado de no arañarse la cara con la espada. Una vez que sus ojos estuvieron al aire libre, lanzó una violácea mirada de arriba a abajo a la que sería su contrincante. Únicamente se quitaba las gafas de sol cuando se ponía completamente serio, y aquella ocasión parecía necesitar de toda su concentración. Blandiendo las armas e intentado recuperar la compostura perdida por el rugido, le dijo al capitán. - Mira las espadas que porta el león, la chica debe ser una espadachina. Lo mejor sería que yo me enfrentase a ella, pues tú eres débil a los cortes. El león es todo tuyo, no dejes que te muerda – Para luego dar un paso adelante y centrarse en la joven de pelo oscuro. A pesar de que las mujeres fueran su punto débil, puesto que intentaba coquetear con todas las que podía, se sentía completamente negado a dejar que una de ellas le venciera, puesto que su reputación como pirata sanguinario caería por los suelos. Levantando sus tres espadas y colocándose en posición, lanzó una mirada con sus ojos descubiertos y le dijo. - Cuando tengas dieciocho años avísame para tomar algo, guapa. Pero hasta el momento, vuelve con tu papá – Con una gran sonrisa sádica en sus labios, para luego lanzarse a la aventura.

Avanzando con rapidez y apretando con fuerza los mangos de las espadas, se acercó a la chica por el lado más alejado de las fauces del león. Quedando a su lado por ese flanco, giró sobre su propio eje, lanzando tres estocadas como si de una peonza se tratase. Un único giro, tres cortes simultáneos. Los correspondientes a las espadas de las manos se dirigían hacia sus costillas, mientras que la que llevaba en la boca intentaba alcanzar su yugular y rebanarla de un tajo. Los filos brillaban con fulgor, y estaban ansiando la sangre de aquella jovencita. La fiesta había comenzado, y él había dado el pistoletazo de inicio. Ahora vería cómo se las apañaría la joven con su león, mientras que el capitán y el segundo al mando de los piratas de “Song of Sparrow” daban todo lo que tenían.


Última edición por Zhown el Sáb Jun 29, 2013 4:35 pm, editado 1 vez

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Edmundo X. Cruxes el Sáb Jun 29, 2013 4:29 pm

Las cosas iban como miel en hojuelas, algunos cuantos vigilantes seguían apareciendo de todas partes pero rápidamente eran despachados por Katsura o Sawa, afuera aparentemente Daniel y Zhown continuaban erradicando a las plagas molestas -¡Ja, este viejo sí que es raro!- grite dándole una patada a un guardia que trataba de recuperarse en el suelo y al momento admire una figura ornamentada de una mujer desnuda sin brazos, ¿qué diablos es eso?, ¿arte?, sinceramente nunca he tenido buen ojo para ese tipo de cosas, a excepción de mapas o de predecir el clima había pocas cosas que de verdad me llamasen la atención -En todo caso seguro que va a valer mucho para vender- me agache justo en el momento que un hombre lanzaba su golpe y con toda tranquilidad lo golpee en el estómago sacándolo a volar contra una puerta -Vaya, una moneda- sonreí con felicidad mientras la guardaba en uno de mis bolsillos y ordenaba a mis compañeras que sacaran todo lo que fuese de utilidad, no demoro mucho en que Daniel entrase por una puerta y le indique respectivamente cuál era su tarea, por suerte Katsura había improvisado sacos donde meteríamos todo lo que valiese para revenderlo o en todo caso quedárnoslo como adorno en el navío. Mientras caminaba por una ventana robando algunos cuadros -que si bien podían valer muy poco a la mejor me servirían para adornar la oficina que me pertenecía- logre ver algo extraño por una ventana, una figura oscura que entraba sobre una especie de toro o animal de buen tamaño, supuse que se trataba de algún carromato atrasado, que se yo, no importaba al contrario, le robaríamos también a ese pobre diablo y después nos iríamos hinchados de dinero a nuestro siguiente destino, no obstante no fue así.

Salte por una ventana destrozada y caí sobre el cuerpo de un pobre diablo, adopte mi tamaño mínimo para fingir que era un niño y me acerque a la sombría entidad, apenas estar cerca pude ver una cosa por demás inusual, una niña sobre un león, ¿qué coño? -¿Que caca es eso?- la señale como si esperase que me respondiera con prontitud pero en un momento el león rugió con toda la fuerza del mundo, el ambiente se estremeció y un sentimiento extraño me inundo, algo que pocas veces llegue a sentir al menos en el pasado cercano, un miedo inusual se sembró en todo mi cuerpo causando que abriese mi boca al máximo con una sorpresa mayúscula mientras cubría mis oídos para evitar que mis tímpanos saliesen disparados a causa de las ondas sonoras. Mi cabeza me indico que no era posible derrotar a esta niña si es que de verdad lo era en un combate frontal y justo, por ende lo único que se me ocurrió fue elevar las manos y ponerme de rodillas para gritar -¡Nos rendimos, no nos comas!- mis ojos fingían una tristeza infinita pero esta rápidamente se reemplazó por dolor cuando un golpe en mi cabeza me hundió en el suelo con fuerza, me habría molestado bastante de no escuchar con toda claridad la voz de Zhown quien notablemente molesto me recriminaba el hecho de rendirme con total facilidad -Solo estaba bromeando…- musite mientras me levantaba limpiando mis ropas devolviéndome al tamaño regular y le echaba un ojo a mi compañero con sus típicas gafas, jamás entendí ese cliché por parecer hombre mafioso, aunque bueno cada quien su estilo, a mí por ejemplo nadie me podía separar de mis ropas elegantes, era simple cuestión de presencia y nada más, así Zhown he de suponer.

-Tardaste más de lo esperado Zhown, ¿acaso se te cruzaron algunas mujeres?, deberías concentrarte más en el trabajo- aún estaba limpiándome las ropas y aunque me notaba más calmado algo en mi cabeza seguía molestando, ¿qué fue ese sentimiento tan incómodo y avasallador que me llego cuando rugió la bestia?, quien sabe, probablemente solo mi imaginación, afortunadamente conforme pasaban los segundos todo regresaba a la normalidad, aunque algo aquí no me gustaba, no me sentía confiado en este combate, era extraño, como si algo me hubiese enseñado que esta chica no era tan normal como se veía por fuera, pero quien sabe, solo quedaba derrotarla ya que no pensaba volver a rendirme así como así. Busque deshacerme de más tensión y por ende dando un pequeño salto al frente adopte una posición femenina y dije con tono burlesco -¡Uy, mírenme…soy la niña de papi y tengo un león gay…uy…uy…uy!- posterior a ese comentario me eche a reír con fuerza provocando que esa se alargase lo más posible, ante ello el comentario del espadachín fue acertado -Cuando te encontré estabas más loco que yo…y no puedo decir que cambiaras mucho de esa época a la fecha- continúe riéndome hasta que poco a poco se apagó, dentro de poco el verdadero espectáculo iba a empezar, debo admitir que era muy inusual pensar que tendríamos que golpear a una niña para hacernos con el botín, más raro aun golpear a un león extraño, pero estos eran gajes del oficio y si se ponía en nuestro camino de ninguna manera podíamos permitirnos retrasos más allá de los convenientes, pues ahora mismo seguro que los caballeros de Lvneel estarían siendo informados de ruidos y disturbios extraños en la mansión lo que nos dejaba con un tiempo casi justo para escapar sin complicaciones posteriores.

Moví un tanto mi cabeza haciendo que mi cuello se doblase más de lo común gracias a la fruta del diablo que poseía -Si, ya me fije en eso, la verdad no sé qué tanto le ven a esas cosas, para mí que es pura pose…- en realidad nunca vi la finalidad de tener armas de filo como si eso significara que una persona tenía una fuerza sobrehumana o cosa similar, claro que para todo existía gente y no era nadie para imponerles gustos -En fin, cuando menos lograre hacerme un abrigo con su piel y comer carne toda la semana- le dirige con una tenue sonrisa apartándome un poco de su posición dándole espacio a que se moviese primero iniciando así el combate en contra de la mujer, por mi lado me enfoque en su mascota -¡Hey tu…si te vas ahora no habrá necesidad de que termines siendo carnitas!- no esperaba que la bestia bruta me entendiese, así que negando un poco entendí que no existía forma de asustarla, quizás un simple golpe sería suficiente para que se alejara por temor a ser herida de gravedad -¡Tú lo pediste!- lance mi pie derecho atrás contorsionando parcialmente mi cuerpo tomando un poco de impulso y al instante lance un golpe, para una persona normal aquello sería estúpido pues el león enemigo estaba a buena distancia, no obstante en el momento que mi brazo se lanzaba al frente se estiraba con gran fuerza -¡Gomu - Gomu no Pisutoru!- buscando darle de lleno en el rostro al animal para acabar esto lo más rápido posible.

Técnica:
Gomu Gomu no Pisutoru [Goma - Goma: Pistola]
Descripción: Crux una técnica simple pero muy efectiva, Crux lanza un puñetazo [o ambos] estirando su brazo gracias a sus capacidades elásticas proporcionándole una fuerza superior a la común, funciona a media y larga distancia.
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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Narrador el Miér Jul 03, 2013 4:26 am


Yuki seguía posada sobre su león, contemplando aquel enorme edificio del cual se encargaba de vigilar, y esperando a que la gente que había entrado a robar saliera corriendo, despavorida por el miedo, como ocurría siempre y así, solo tendría que amputarles las manos y volver a descansar, pero no podía ni imaginarse lo que estaba a punto de ocurrir. Un ser salió por una ventana, parecía un niño vestido demasiado elegante y con un cabello castaño, este como es habitual suplico por su vida, aunque la muchacha pudo notar otra presencia, seguido de un pequeño rugido del león, no era más que un ser de piel blanca, y de gafas de Sol con tres espadas y que arremetió un golpe al niño haciendo que su cabeza se quedará enganchada contra el suelo.La mujer abrió sus ojos como platos, sorprendida por lo que acababa de ocurrir- Pero... -  Y así, aquel hombre volvió a su estado original, por lo cual sería algún tipo de poder diabolico o el uso de alguna akuma. Fuera lo que fuera, los mataría igual.

Aquellos niños, pues no podían ser catalogados de otra forma, se pusieron a hablar, aburriendo sumamente a la joven, que se levantó del león, colocando con suma maestría sus manos sobre las empuñaduras de su lado derecha y su pelo ahora cambiaría, moviéndose como si hubiera cogido vida, y creando dos enormes manos de color negros, que se alargaron hasta su lado izquierdo desenfundando las otras dos espadas. La hoja de las espadas era negra, su empuñadura del mismo color aunque poseía lazos marrones entrecruzados a modo ergonómico para poder cogerlo, a su vez, en la punta de cada espada poseía en piedras preciosas una inicial del nombre de la mujer, pudiendo identificas cada letra con facilidad. En su mano derecha estaba la U, en su izquierda la K, en el lado izquierdo de su pelo la Y y en el derecho la I. - ¡Basta de chacharra! No me pagan por escuchar a dos niños aburridos. Si tenéis que ir al lavabo ir ya, antes de que os mate que después los cadáveres huelen muy mal. -  Grito la niña, enfadada y muy convencida de sus palabras, mientras su voz dulce endulzaba el lugar, era una voz preciosa, que cantantes hubieran matado por poseerla y la última voz que escucharían aquellos piratas.

Y así empezaba la batalla, el joven de gafas se colocaba derecho de este, y agarrando tres espadas - una con la boca- giro cual peonza. Mientras el joven, elástico, tiraba hacia atrás sus brazos dispuesto a dar una embestida. El león reacciono, corriendo contra el jovenzuelo, en una embestida mientras este tiraba contra el sus puños, y en el momento que fueron a chocar, salto con suma agilidad y velocidad, dejando pasar los puños por debajo y dirigiéndose al rostro de Ed, con su zarpa derecha dirigiéndola a su mejilla derecha para dar un fuerte golpe seguido de sus uñas,  las cuales no eran normales, poseían una fuerza inhumana, capaz de partir el metal si Akila se lo proponía.

Yuki observó el giro del jovenzuelo, era como un libro abierto a sus ojos, dirigiendo sus espadas de las manos para bloquear sus cortes dirigidos a las mejillas, colocando sus armas en vertical impidiendo completar su trayectoria y tras eso, girar levemente la hoja, para dejar prácticamente sus espadas inmovilizadas, con la única posibilidad de tirarlas hacia atrás o hacia abajo, y perdiendo gran cantidad de tiempo. Mientras la parte derecha de su pelo hacia el mismo movimiento y el izquierdo, dirigía un corte a su brazo izquierdo, vertical descendente por el codo, con la intención de amputarle con suma facilidad. Aquel ser había girado, por lo cual estaría segundos desorientado y no podía calcular perfectamente el lugar a donde iría sus cortes, por el simple echa de tener que hacerlo a tiempo, por lo cual, le sería difícil escapar de la amputación.

Si nos fijamos en la boca de la mujer, esta acaba de lanzar un beso al joven Zhow, mientras musita algo, que por desgracia, no llegamos a oír.




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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Zhown el Miér Jul 03, 2013 6:49 am

Momentos previos a que la pelea dos contra dos comenzase, la joven asombró a los dos hombres presentes con una acción que no se veía en la calle todos los días. Tras desenfundar las dos espadas que estaban a un costado del león con sus dos manos,  su pelo de color oscuro empezó a moverse, formando dos manos que sujetaron y desenvainaron las otras dos espadas del otro costado del animal. Su melena se movía como si tuviera vida propia, por lo que Zhown abrió los ojos y se mantuvo callado, observando lenta y analíticamente cómo podía haberse dado aquella situación. ¿Magia? Lo dudaba, no era creyente en poderes sobrenaturales. ¿Habilidad especial? Podía ser, pero su corto conocimiento en el campo del peinado no le podría resolver muchas dudas. Sin embargo, y para romper un poco el hielo, de forma que ella notase que no estaba para nada cohibido, dijo con una actitud un tanto arrogante y prepotente. – Vaya, tú debes ser de las que no necesitan a su mamá para hacerse coletas. Tienes que enseñarle eso a mis nakamas, así el barco será una fiesta de pelos – Soltando una pequeña carcajada por lo bajo, mirando fijamente a la joven. A pesar de que pareciera ser menor de edad, no le importaría llevársela una noche o dos a su camarote. Total, para dormir solo, qué mejor que una compañía femenina. Lo malo es que tenía un físico demasiado angelical e infantil, y al peliazul le gustaban aquellas que con una mirada podrían tenerte atrapado para siempre. De todas formas, olvidando aquellos pensamientos, el espadachín se preparó, para luego adelantarse y llevar a cabo su ataque.

Se movió hacia el costado izquierdo del animal, justo donde se había bajado la chica y había tomado sus armas. Lejos del alcance de las fauces del rey de la selva, que mantendría una pelea a muerte con Edmundo, el peliazul giró con sus espadas para lanzar dos estocadas al estómago de la chica y una a su cuello. Sin embargo, esta interpuso sus dos espadas de las manos en vertical, de forma que los filos de sus tres espadas chocaron contra los de ella. Unas pequeñas chispas, debido al encuentro de los cinco metales entre sí, saltaron mínimamente en aquella posición en que se encontraban. – Hueles muy bien de cerca, no estaría mal darte un bocado antes de matarte – Le sugirió con una sonrisa y un guiño de su ojo derecho, el cual podría ver puesto que se había quitado las gafas con anteioridad. Como siempre, la lascivia era una de las cualidades de Zhown, que a pesar de que le encantasen las mujeres, no dudaría en matarlas si estas intentaban quedar por encima de él. Las podía amar todo lo que quisiera, pero nunca permitiría que le deshonrasen. Así, ambos quedaron muy cerca el uno del otro, forcejeando para saber quién podría tener más fuerza. Había que decir que la joven estaba superando las expectativas del peliazul, puesto que este estaba acostumbrado (salvo sus nakamas) a que fueran las típicas indefensas que requerían de su ayuda hasta para partir un trozo de pan. El espadachín empujaba con casi todas sus fuerzas, aunque reprimiéndose un poco para no avasallar a la chica directamente. Antes de morder, siempre le gustaba jugar. Como a los depredadores, metafóricamente.

En un momento determinado, la joven realizó un movimiento de muñecas por el que desestabilizó el agarre de las espadas de Zhown, de forma que este abrió un pequeño hueco en su pecho sacando las espadas hacia los lados. Chasqueó la lengua mientras apretaba con fuerza los dientes de su mandíbula, para que la katana de su boca se mantuviera firme en su puesto. Era astuta, ya que la joven le había semi-desarmado y ahora se preparaba para cortarle con las espadas agarradas por su pelo lacio y largo. Sin embargo, no solo la chica tenía sus ases bajo la manga, puesto que todo el entrenamiento llevado a cabo por el chico de ojos violáceos no sería malgastado en un solo momento. En símbolo de desprecio, Zhown lanzó un escupitajo a los ojos de la chica. Este acto podía tener dos repercusiones: que le diera donde quería y tuviera que cerrar los ojos, momento que aprovecharía para desviar mejor su ataque; o que le entrasen todavía más ganas de matarle. Pero no podía dejarlo todo a suertes, por lo que decidió asegurar su vida durante un tiempo más. Aprovechando que caía hacia atrás y que tenía los brazos extendidos, giró con su cuerpo lo más rápido que pudo, alzando una pierna del suelo y utilizando la otra como punto de rotación. Con el movimiento de sus espadas, una brisa se alzó en el campo de batalla, alrededor del espadachín, que decía en voz alta. – ¡Ametoryu: Kaze Fantomu! (風ファントム o "Viento Fantasma") – Girando cada vez más, elevando aquella brisa provocada por la velocidad de su giro y la capacidad cortante de sus espadas.

El viento se alzó, no como una pared protectora, sino como desviadora. Las espadas de la chica siguieron el rumbo establecido hacia dicha protección, donde teóricamente se tendría que dejar llevar por la dirección y trayectoria que tomaba el viento (en sentido de derecha a izquierda para el peliazul). Por tanto, esperaba que ninguna espada pudiera tocar su cuerpo, sino simplemente pasar de largo. Sin embargo, la poca distancia que había entre ellos dos también tenía su pro: que el giro de espadas producido por Zhown debería acertar en la carne de la chica, a una altura más o menos de la pantorrilla. Por si fuera poco, la corriente de aire crearía un tímido impacto que podría desequilibrarla. No era fuerte, desde luego, puesto que no era más que una brisa, pero aquella defensa era muy completa. Por último, y antes de determinar cómo se desarrollaría la batalla a partir de ese momento, recordó que la chica le había mandado un beso en el momento de su ataque, por lo que en cada giro la miró y le guiñaba uno de sus ojos, para decirle. – Lanza todos los besos que quieras. En tu funeral ya no podrás hacerlo - Sentenciando a la chica, que claramente estaba en peligro, al igual que él. ¿Cuál de los dos espadachines triunfaría sobre el otro? La respuesta no la sabían ninguno de los dos, puesto que serían las habilidades de cada uno las que decidieran el resultado del combate. Mientras tanto, Edmundo seguía enfrentándose al león temible. Debido a que no podía desconcentrarse, no sabía cómo le iría a su compañero. Pero conociéndole, seguro que se lo estaría pasando genial, como el niño pequeño que era y que llevaba dentro. La sonrisa de Zhown relució, estaba disfrutando de aquel momento.

INFORMACIÓN:
Nombre de la técnica: Kaze Fantomu (風ファントム o "Viento Fantasma")
Descripción: Tomando dos de sus espadas, o bien las tres consigo, gira con los brazos extendidos. Debido a la velocidad que toman sus armas, se eleva una brisa no demasiado potente. Esta no es capaz de cortar nada, pero sirve como una "pared" defensiva ante balas y cualquier tipo de ataque a distancia, puesto que desvía todos los proyectiles dirigidos hacia la zona, llevándolos a través de la corriente. En caso de emplearlo como ataque, el afectado no sentiría más que una brisa que lo golpea, nada del otro mundo. Dependiendo del nivel del espadachín, puede desviar una u otras cosas:

Nivel D: cuchillos, flechas.

Explicación:
Una vez que Yuki desestabiliza a Zhown, este le lanza un escupitajo a los ojos para que los cierre. Debido a la poca distancia que hay entre ellos (pues se da un momento en el que están chocando sus espadas, antes de "desviarlas"), debería acertarle de lleno. Esto indicaría dos consecuencias: que por asco tendría que cerrar sus ojos (a no ser que no le importe tal asquerosidad) y que se distraiga durante unas milésimas de su ataque.

Por consiguiente, Zhown (aprovechando que tiene los brazos extendidos y cae hacia atrás), utiliza una de sus piernas para rotar sobre sí mismo y realizar la técnica anteriormente descrita. Cabe mencionar que no BLOQUEO el ataque, simplemente intento DESVIARLO con la corriente de aire.

Volviendo a lo mismo de antes, debido a la proximidad de los cuerpos de ambos combatientes, el propio giro de la técnica debería cortar a la chica (a una altura de sus muslos), puesto que las espadas están extendidas y abarcan una zona de efectividad. Además, la brisa generada realizaría un impacto mínimo sobre su cuerpo (no es cortante, simplemente un "golpe" de aire muy flojo).

Si hay algo que no se entienda, MP y explico encantado.

P.D.: El jueves 4 de Julio me será imposible postear (tengo dos exámenes en mañana y tarde), por lo que me gustaría dejar constancia de ello (no vaya a ser que me salten y me coma un ataque extra).

Saludos y buen combate ~ Suerte para todos.

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Zhown

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Edmundo X. Cruxes el Miér Jul 03, 2013 12:03 pm

-¡Tómala!- grite emocionado viendo como mis puños iban a impactar directo contra su rostro pero un momento antes el león salto como si mi ataque lo hubiese logrado anticipar con toda sencillez -¿Qué?- le mire sorprendido mientras estaba en pleno vuelo, mi ataque si bien era relativamente típico anteriormente no se había evitado con tanta facilidad debido a que el impulso lo volvía bastante potente, lo más sorprendente era que este animal tenia movimientos que superaban lo común de lo conocido, casi como si tuviese una mente más desarrollada de lo normal, definitivamente algo estaba mal con este enemigo, ¿qué?, no lo sabía, pero una sensación de incomodidad invadió rápidamente mi cuerpo, por suerte fue esta misma sensación la que me permitió reaccionar a la ofensiva que se estaba planeando en mi contra, sus garras parecían pretender arrancarme la cabeza de un solo tajo sin embargo cuando estaba cerca de mi comencé a reducirme de manera veloz haciendo que su zarpazo solamente lograse arrancarme unos mechones de cabello -¡Mi cabello!- grite en mi modo diminuto viendo como algunos mechones caían al suelo con lentitud envidiable, aquello había sido el colmo, podía atacarme, evitar mis ataques, rugir como el mismo demonio, pero nadie, nadie podía cortarme el cabello de esa manera tan infame, sin duda alguna el león acababa de ganarse un enemigo en toda regla -¡Nadie toca mi cabello de esa forma!- eleve ambas manos al cielo y mis ojos tomaron un fuego decisivo como si en ese mismo momento en mi corazón se hubiese plantado la posibilidad de asesinar a la bestia, a todo esto se juntaba que mi aura se volvió un tanto más sombría -aunque sin perder esa característica gracia- mientras señalaba de nueva cuenta a la criatura -¡Te voy a arrancar la melena a ver qué te parece!-.

Aunque logre ver que estaba en pleno vuelo no ataque, principalmente porque sus garras estaban bien colocadas y en caso de darle un golpe bien podía cortarme con toda sencillez, no, por ahora era mejor esperar a encontrar un punto inestable en su férrea defensa; lastimosamente algo me hizo perder por un segundo la concentración, aquella mujer tenía el cabello como una maldita bruja, ¿qué coño era eso?, ¿acaso una técnica de la niña mimada?, pobre Zhown seguro que la estaba pasando mal, no precisamente por tener a una mujer que notablemente tenía tanta habilidad como el, sino porque tenía a una linda chica con la cual no podía coquetear con libertad, de hecho en un momento dado me pareció ver como si ese fenómeno le lanzara un beso a lo cual mi rostro se volvió más desencajado y grite -¡Zhown, concéntrate con una caca!- pues pensaba que le estaba tratando de seducir aun en pleno combate mortal, aunque tras una mirada fugaz del mismo me recordó que yo tenía mis propios problemas con un animal grande, ágil y aparentemente muy peligroso por lo que volví la vista al mismo, nuestra distancia se había acortado lo que era tanto perjudicial como benéfico.

Suspire y me  cruce de brazos, esto se había vuelto un dolor de cabeza, si le atacaba de frente el león esquivaría mi golpe o en todo caso me daría una potente mordida, si atacaba por los costados podía defenderse con sus garras,  en cuestión de velocidad -en este tamaño diminuto- estaríamos más o menos parejos, pero en esta forma no tenía potencia ofensiva por lo que necesitaba plantear algo especial -Sabes, habría sido más fácil que solo me dejaras convertirte en una alfombra- me comencé a reír, nunca perder el sentido del humor era mi lema y aunque estaba en una posición relativamente precaria no por ello me iba a poner como energúmeno -En fin- moví un tanto mi cuello -No sé de donde saliste, ni de donde salió tu dueña, pero es evidente que tienen un nivel completamente diferente a los deprimentes guardias que vigilan este lugar, aunque eso en realidad me es irrelevante, al final solo quedan dos caminos, o nos matan o los matamos- carraspee un poco -Nunca me gustaron los funerales, así que no esperes que asista al vuestro- me posicione en guardia, yo realice una ofensiva antes y no resulto como esperaba, pero una idea me acababa de surgir, por ende tomando un poco de impulso comencé a correr en contra del león, sin embargo al estar a unos dos metros de su posición salte con fuerza y debido a mi tamaño diminuto pude alcanzar una buena altura, no obstante, en pleno vuelo regrese a mi tamaño común esperando encontrarme sobre el cuerpo del león, una de las zonas donde no podía defenderse adecuadamente, pues a menos que pudiese elevar más de lo típico su cuello o sus garras no veía forma de que se defendiese -claro que tenía en mente su agilidad- y por tanto uní mis dedos de ambas manos mezclándolos -¡Gomu - Gomu no…Ami!- dirigí aquello contra el león y se formuló una red que planteaba atraparle desde el lomo para inmovilizar sus patas y su cuello de forma que no pudiese liberarse, en principio si quería tener una oportunidad con esta cosa necesitaba restarle movimiento, o eso esperaba.  

Spoiler:
Gomu Gomu no Komakai [Goma - Goma: Diminuto]
Descripción: Una técnica que Crux invento -más que nada por accidente- gracias a que su cuerpo esta echo de goma es capaz de reducir parcialmente su tamaño con la finalidad de conservar nutrientes y energía, aunque con el paso del tiempo Crux logro encontrar otros fines. Al reducir su tamaño [aproximadamente lo reduce hasta el tamaño de un niño de ocho años o menos] aumenta su agilidad pudiendo evitar más fácilmente ataques, aunque esto le resta bastante potencia ofensiva, otra de sus utilidades es la capacidad de mezclarse con niños y pasar desapercibido. No obstante como se dijo, su principal función es conservar nutrientes y energía por lo que en ambientes fríos le brinda calor extra, pero usualmente la usa cuando desea guardar su energía por algún fin determinado, también la utiliza después de un esfuerzo elevado para recuperarse más pronto.
Nivel de uso: D.

Gomu Gomu no Ami [Goma - Goma: Red]
Descripción: Crux entrelaza sus dedos con la forma de una red y después estira sus dedos para crear una gran red, en la cual intenta atrapar a sus oponentes. Esta técnica es eficaz para atrapar enemigos de tamaño regular [no funciona con semi-gigantes o superior] el agarre es difícil de superar -a no ser que se corte- y es una técnica bastante buena para inmovilizar a uno o varios enemigos a la vez.
Nivel de uso: D.

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Narrador el Jue Jul 04, 2013 9:11 am

El león se quedo perplejo al ver aquel hombre encoger de tamaño, no había lógica posible como para que un ser fuera más pequeño, el animal no vio lógico alguna a lo que había echo, pero aun así, decidió no mostrarse asustado. Aquel movimiento sirvió para evitar el golpe del león y para alegarse. Akila decidió no hacer nada, si no observar a aquel ser, pocos segundos después se dispuso a correr contra él cosa que hizo también el león pero el humano acabo saltando, volviendo a su tamaño normal y creando una extraña red que impactó contra el suelo, aunque la velocidad del león era bastante buena y al no parar de correr contra él, salió del alcance de la red, aunque no de aquella honda expansiva – mezclada con escombros y polvo – que impactó en el león lanzandolo varios metros hacia delante, los suficientes como para que perdiera el equilibrio impactando contra el suelo e hiriéndose la pierna derecha. Aun así, fue capaz de levantarse y lanzar un gruñido al humano. La estrategia que estaba siguiendo con aquel ser era clara, pero Edmundo no se estaba dando cuenta.

El rey estaba siendo aplastado por el humano, pero en la otra batalla era totalmente diferente, la mujer estaba consiguiendo una clara hegemonia. Yuki pudo ver aquel característico movimiento de labios, que llevó a un escupitajo en su cara, viéndose obligada la mujer a utilizar su flequillo y el semei kikkan para interponerlo y evitar que impacte en su cara. - ¡Ahh que asco! ¡Te voy a colgar boca abajo del edificio, desgraciado!- Grito Yuki, enfada y con una cara total de asco, pero aun así no se detuvo, si no que aquel movimiento hizo que se enfadará más... mucho más. El hombre estiro sus armas y giro, una vez más, pero esta vez creando un extraño aire que movía ligeramente el cabello que no controlaba, pero cuando se aproximo a su cuerpo, esta interpuso su espada diestra en vertical entre sus tres espadas, bloqueándolas con suma facilidad, mientras su izquierda del cabello seguía su corte pero al no encontrar su objetivo se dirigió hacia su pierna izquierda, clavándose en esta y impactando contra su hueso. Mientras su otras dos espadas se dirigieron en un corte horizontal, atravesando y destrozando al completo aquel viento y dirigiéndose contra el pecho del pirata , con la intención de partirlo en dos. El golpe iba dirigido por debajo de sus costillas.






Off:


NPC:
Yuki Tuki
Edad: 16 Nivel: C Mascota: Leon {tiene haki rey nivel somnoliento} Haki propio. {visión primera fase.} Estilo de combate: 4 espadas. {lo creare sobre la marcha}

Importante:


Como tu defensa no fue efectivo, la espada te impacta pero al no estar tu braza impacta en tu pierna. Como lanzaste esa defensa, se reducio la potencia del golpe, hasta llegar solo al hueso (de la otra forma, te lo hubiera destrozado).
Perdón calidad del post pero tuve que hacerlo 3 veces por que se me salía el Internet al enviarlo, al final tuve que guardarlo en Word.
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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Edmundo X. Cruxes el Jue Jul 04, 2013 2:01 pm

-¡Te atrape!- grite con cierta euforia pensando que por fin le atraparía y aquello sin duda me daría la llave de la victoria, no obstante en cuestión de un segundo o dos su cuerpo quedo fuera del alcance de mi red que mezclada con mi velocidad y fuerza impacto con potencia en el suelo destrozándolo parcialmente, si bien no era de mis ataques más potentes el área que abarcaba se podía considerar relativamente extensa, apenas unos metros a ser ciertos. Para mi fortuna fue suficiente como para sacar volando al cuerpo de la bestia quien sin tener tanto apoyo como el mío fue a dar un tanto más allá en lo que caía sobre el suelo flexionando las rodillas y rodando al frente con suavidad, de todas maneras una caída así era imposible que me dañara, lo sabía por experiencia, podía lanzarme de un edificio de varios pisos y aunque me haría daño no era mortal para mi cuerpo. Justo cuando me preparaba para realizar un ataque rugió de nueva cuenta y el sentimiento de temor regreso a mi cuerpo con violencia, como si una onda gélida me dejase congelado por unos segundos en donde mi mente pedía rendirse.

No obstante aquello no fue suficiente para hacerme huir, principalmente porque en ese momento logre ver como a mi compañero Zhown le herían en su combate, aquella mujer era más diestra de lo que se pensaba -¡Cuidado Zhown!- grite con fuerza mientras notaba la sangre brotar de su herida, esto tenía que acabarse más rápido o de lo contrario podíamos terminar muertos ambos, por no mencionar que dentro de la mansión y en los alrededores comenzaba a escuchar más sonidos, ¿acaso más guardias que estaban por ahí esperando su oportunidad?, esto se volvía de divertido en molesto y si algo no soportaba eran las cosas molestas. Mi mente pensó rápidamente en una estrategia, si bien el golpe no impacto a la bestia podía notar en su posición un cierto daño en una de sus patas, algo que era visible debido a un ligero desnivel en su cuadratura, algo que de entrada no tenía “Ya lo vi…” como luchador si bien no tenía conocimiento del cuerpo humano de menos mi instinto me indicaba una cosa, si lograba golpear aquel apoyo lastimado con la fuerza suficiente y causar una fractura eso sería suficiente para que un animal estuviese acabado.

-¡Vamos!- señale de nueva cuenta al león y aprovechando mi posición estire uno de mis brazos a la derecha, tomando una maseta de tamaño regular que se encontraba cercana -gracias a que estábamos en los jardines- y dando un giro sobre mi eje la lance con gran potencia, pero no contra el león…no, sino contra aquella mujer que estaba atacando a Zhown, necesitaba darle alguna ayuda para que evitase el ataque que le estaban dirigiendo o en su defecto incitar al león a defender a su dueña y dejarme la puerta libre para un ataque que esperaba resultase devastador. Nuevamente corrí contra el león pero en esta ocasión no salte sino que aun de frente lance un ataque previamente mostrado -¡Gomu - Gomu no…Pisutoru!- mi brazo derecho se lanzó en contra de aquella bestia buscando impactar su estómago que tenía a la vista, no obstante estaba planeando algo mejor pues en lo que mi brazo derecho se extendía el contrario se retraía tomando fuerza y cuando mi primer golpe estaba ya avanzado lance el segundo, este no iba dirigido a su estómago sino que se extendía hasta su pata dañada con la firme intención de acabar destrozando su punto de apoyo para finiquitar de una vez por todas su movilidad. Esperaba que la distracción fuese suficiente para acertar, pero de igual forma si ambos ataques impactaban que mejor.

Off:
Me he atrevido a postear antes por esta ocasión debido a que Zhown no podrá postear hoy y para dar avance al tema permitiendo que postee con calma el día de mañana.


Técnica:
Gomu Gomu no Pisutoru [Goma - Goma: Pistola]
Descripción: Crux una técnica simple pero muy efectiva, Crux lanza un puñetazo [o ambos] estirando su brazo gracias a sus capacidades elásticas proporcionándole una fuerza superior a la común, funciona a media y larga distancia.
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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Zhown el Vie Jul 05, 2013 1:48 am

El escupitajo voló hacia la cara de la chica, pero terminó chocando contra su pelo, que se movió con rapidez y recibió el asqueroso trozo de saliva proveniente de la boca del peliazul. Sin embargo, el espadachín seguía girando para mantener activa aquella técnica que planeaba desviar la trayectoria del corte de la chica, el cuál avanzaba furioso tras el último acto “irrespetuoso” ante una dama de Zhown. La espada bajó rápido, atravesando la corteza aérea e impactando contra el muslo izquierdo del Subcapitán de aquella banda pirata, cercenando músculo y carne, para alcanzar finalmente el hueso. La cinética que había creado se esfumó, parándole en seco y haciéndole sufrir. Su fémur sintió el aliento del metal acercándose, y no pudo evitar poner una cara de dolor cuando sintió cómo lo cortaba como si de una gelatina se tratase. ¿En qué había estado pensando al subestimar a aquella chica? Estaba más que claro que no era una cualquiera, pues de lo contrario no la hubieran contratado como guardia personal de la mansión que intentaban robar. Además, era normal que un animal tan fuerte y temeroso como el león que la acompañaba, tuviera un dueño mucho más letal y mortífero. Pero aquel no era el único ataque, puesto que dos espadas más se acercaban a la altura de sus costillas. Intentó interponer sus espadas de las manos como medio de bloqueo, notando el impacto con las de la chica e intentando mantener el orden, aunque con una pierna en mal estado le parecía imposible. La cara del espadachín estaba sudando, con muecas dolorosas a cada instante que pasaba, por lo que se impulsó con su pierna “buena” hacia atrás y un lado para salir del alcance de aquel demonio.

Claramente, cayó dándole la espada a Edmundo, puesto que no quería que supiera que lo estaba pasando mal. Desde que ambos se conocieron, el peliazul se había mostrado como una persona que no necesitaba la ayuda de nadie para conseguir lo que quisiera, un hombre fuerte capaz de resolver sus problemas por sí mismo. Y miradle ahora, tumbado y con un chorretón de sangre saliendo de la herida causada. Tomó la espada de su mano izquierda y la clavó en el suelo, a modo de sujeción para no caer hacia atrás. Con todo el esfuerzo del mundo, intentó levantarse, mientras que la pierna cortada hasta el hueso se resentía demasiado por el esfuerzo acumulado. – Tranquilo Ed, un mal día lo tiene cualquiera – Ya no podría pelear tan ágilmente ni correr como quisiera, por lo que la batalla se llevaría a un ámbito más estático. Tendría que defenderse en aquella posición, puesto que los movimientos que tuvieran relación con sus piernas le ocasionarían más dolor y le desconcentrarían. La verdad es que aquello era una verdadera mala racha para él, por lo que chasqueó la lengua con fuerza y mostró una mirada seria y malévola a la chica. – Me encanta tu forma de tratar a la gente: primero les lanzas besos y luego les cortas alguna parte de su cuerpo. Tú de ligar no sabes mucho, ¿verdad? – Le preguntó, alejando un poco la batalla para tomar el aliento que necesitase para recobrar un mínimo de su salud física. No estaba en sus mejores condiciones, ni mucho menos, y si se alargaba el combate demasiado, podría sufrir desmayos por la hemorragia a la que estaba sometida su pierna.

Detrás de él, parecía que Edmundo y el león se lo estaban pasando genial en un combate mucho menos brutal que el que estaba llevando a cabo el arqueólogo. Escuchaba golpes, intentos de arañazo, risas, llantos, gruñidos… etc. O a lo mejor es que se estaba volviendo loco. Una vez estando de pie, apoyado todavía en la espada clavada en el suelo, simplemente esperó. Tenía que buscar la oportunidad perfecta para realizar un ataque letal sobre la chica, que equilibrase la balanza de aquel combate, que se estaba decantando por el lado femenino. El calor de la sangre corriendo por su muslo y su ropa le incomodaba, pero tenía que hacerse a él hasta que un médico pudiera tratarle. Claramente, no tenía intenciones de morir o ser apresado en un lugar tan aburrido como su isla de origen, por lo que seguiría luchando hasta el final a pesar de que su enemiga fuera una monstruosidad salida del mismo averno. – Y cuéntame guapa, ¿cómo una monada como tú terminó trabajando para un ricachón feo como el dueño de la casa? ¿Te van los maduritos? – Con una sonrisa prepotente en sus labios, intentando enfadar más y más a la joven. Desde sus inicios en el dojo de espadachines, le habían enseñado que una mente ofuscada es una mente nublada. A pesar de que la ira pareciera buena para el combate, privaba del sentimiento de daño que se realizase contra uno mismo. Si conseguía hacer que se enfadase más y más, tal vez pudiera descontrolarla mentalmente y aprovechar mejor el combate con su típica sangre fría. Aunque eso de sangre fría podría debatirse, puesto que la que brotaba de su herida tenía una temperatura para nada helada.

Un nuevo cúmulo de dolor sacudió la pierna derecha de Zhown, lo que le instó a hincar dicha rodilla en el suelo y quedar agachado. Si no hubiera tenido la suerte de realizar aquella defensa anterior, podría ser que ahora mismo estuviera comprando una silla de ruedas para el resto de su vida. Pero lo bueno es que no había conseguido cortar el hueso, por lo que las posibilidades de mejoría eran viables. Estaba pensando cómo realizar su siguiente ataque desde aquella posición para tomar desprevenida a la chica cuando un nuevo grito de su compañero de goma le alertó. Segundos más tarde, una maceta del jardín pasaba volando por encima de su cabeza, ya que estaba agachado, en dirección a la chica. La “bombilla” de idea se encendió dentro de su cerebro, y no esperó un segundo más a realizar su nuevo plan. Con la espada de su mano derecha  golpeó la base de la que estaba enterrada, elevándola al aire. Una vez que tomó una posición horizontal, golpeó con la misma espada el mango de la voladora, de forma que la envió como si de una bala se tratase hacia la chica. Pero no para que la viera perfectamente, sino camuflada por detrás de la maceta, a un metro de distancia de esta. Si intentaba esquivar la maceta, tendría que vérselas milésimas de segundo después con dicha arma. Y si conseguía esquivar ambas, la espada se clavaría en el árbol más cercano o caería al suelo. Sn embargo, no podía correr, no podía moverse bien, por lo que aquel tipo de ayudas le venían mejor que mejor. –  Hikō Ken (飛行剣 o "Espadas Voladoras") – Dijo, mientras que la espada surcaba el aire detrás de la maceta, planeando incrustarse en el cuello de la joven. Pero la cara de Zhown no sonreía, puesto que no le gustaban las ayudas puntuales en un combate. Sentirse indefenso y agradado ante la ayuda de un compañero no era de sus gustos, ya que indicaba que no estaba lo suficientemente preparado como para enfrentar sus miedos por sí mismo. Pero viendo cómo se desarrollaba la situación, tendría que guardar su honor y código personal para sobrevivir. Era la única manera.

INFORMACIÓN:
Nombre de la técnica: Hikō Ken (飛行剣 o "Espadas Voladoras")
Descripción: Clavando una o dos de sus espadas en el suelo, y la tercera siendo empuñada por una o dos manos, el usuario golpea la base de las espadas clavadas, elevándolas al aire. Rápidamente, aprovechando el momento en el que adoptan una posición horizontal, las golpea en la base del mango para "dispararlas" contra el enemigo. Cuanto más lejos esté, más desviación sufrirá la trayectoria del lanzamiento.
Nivel D

Aprovechando que Edmundo le lanza la maceta a Yuki, oculto tras esta una espada voladora que va hacia su cuello. Se encuentra a un metro de distancia, por lo que el tiempo de impacto sería medio segundo (más o menos) tras el de la maceta.

Yuki no se daría cuenta de ello a no ser que emplease su Haki, puesto que como Zhown está en la misma dirección que Edmundo y agachado, vería primero la maceta acercarse a ella, y cuando ya está tapando la mayor parte de visión, la espada sale volando.

Si hay algo que no se entienda, MP.

Saludos ~

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Narrador el Vie Jul 05, 2013 7:59 am

Pronto el aburrimiento fue sustituido por el interés puesto que la pelea ya había dado comienzo. De una manera o de otra, aquella escaramuza debía tener un fin para que la mujer obtuviera lo que realmente quería, aunque extrañamente sus intereses cambiaron medianamente...
Un hilo débil...  algo maravilloso. Como si el tiempo se detuviera, Yuki podía ver como su espada mordía la piel de su enemigo, y como desde la misma un delgado y frágil hilo de aquel liquido carmesí se desplazaba por la hoja de la espada que había conseguido herir a aquel Pirata. La muchacha estaba feliz por aquel pequeño paso, pequeño pero decisivo, pues ver aquella herida le renovaba las fuerzas nuevamente, para continuar el combate con un ímpetu renovado. Ímpetu que aprovecharía de inmediato, pues ahora que había logrado herir un poco a su oponente,Yuki no cesaría hasta ver algo mas de la sangre de aquel Pirata derramarse. Seria una visión admirable...

Akila observó como aquel ser lanzaba aquella maceta contra su ama, a lo que respondió con un gruñido {sin haki} para alertar a aquella muchacha del ataque. Aun así, el chico elástico volvió a enzarzar la batalla lanzando un puñetazo de gran alcance contra aquel animal, el león herido, salto aunque por aquella herida no consiguió alcanzar la altura deseada pero suficiente para evitar aquel golpe, pero no para un segundo, que no pudo ver, y que impactó contra su pecho lanzandolo varios metros hacia atrás chocando contra la pared, su cuerpo quedo recubierto de rocas que impedían verlo, y de una nube de polvo que llenó algunos metros a su alrededor, pero sin afectar a ningún presente... No hubo movimiento durante los próximos segundos.

Yuki observó a su espadachín cayendo varios metros atrás por el corte e intentando alzarse sin éxito alguno, pero un gruñido le alertó, suficiente como para elevar su rostro viendo una maceta venir contra él, había estado tan metida en la batalla que ni había notado aquel golpe, pero de repente pudo notar algo, algo que cortaba el aire detrás de aquel golpe, un ataque sorpresa que creían que la joven no iba a notar. Su espada diestra destrozó la maceta en dos, haciendo que cayera al suelo sus cachitos y su zurda se interpuso entre el arma y el objeto punzante, haciendo que chocara, y se elevará en el aire girando. Yuki dio un corte horizontal al arma, alejándola varios metros a la derecha para hacer que desapareciera de la visión de los presentes y dejarla fuera de batalla. - Pienso mataros a los dos... Dime, ¿Qué extremidad prefieres que ampute? ¿Los brazos? Sí... Es una buena opción - Musitó la mujer, con aquella dulce y angelical voz, mientras corría a gran velocidad contra el espadachín.

Mientras las runas del la otra batalla mostraban un cierto movimiento, y una figura felina se asomaba del lugar, aquel león anaranjado, con todo su pelaje recubierto de polvo, con sus patas, tambaleantes, y con su vista clavaba en su contrincante.

El cuerpo de la joven se avalanzó contra el del pirata, dirigiendo su zurda y su diestra -cogidas con las manos- en dos cortes diagonales que se unirían en el centro -en el pecho del pirata más o menos- y las de su pelo, harían lo mismo pero estas sin llegar a impactar en su cuerpo, y levemente inclinadas. De estas espadas una potente energía saldría, como si fuera un corte de viento, los cortes lanzarían unas hondas muy cortantes siguiendo la trayectoria del arma, haciendo que si el pirata retrocedía sufriría el corte de las espadas superiores y si intentaba bloquear o evadir los cortes, sufriría la honda. Era una potente habilidad.

Akila alzó su cabeza triunfal, y mientras tambaleaba dio un fuerte rugido que haría estremecer a cualquier ser vivo que se encontrará menos a su dueña. Un gruñido que afectaría incluso a los presentes de aquella mansión, con la potencia que nunca había mostrado, capaz de petrificar a Zhown en medio de aquel ataque de la muchacha para evitar que la pudiera evitar, y a su vez, evitar que a Edmundo le diera tiempo a proteger a su compañero.
Y en ese último gruñido, sus piernas flojearon, cayendo al suelo, mientras sus parpados aumentaban de peso, haciendo que perdiera visión, y al poco el oído y el olfato, perdiendo el conocimiento. Akila quedaba fuera de batalla.

Off:

NPC:
Yuki Tuki  - Akila {Fuera de batalla}
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Técnicas Usadas:


??: Habilidad usada por Yuki, lanzando cortes de viento con una potente potencia a través de sus 4 armas. Se desconoce si proviene del semei kikkan, del estilo de 4 espadas o es una variación del rankyaku.
Importante:


Akila queda fuera de combate.
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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Zhown el Vie Jul 05, 2013 9:58 am

La maceta se dirigía contra la cara de la chica, en el momento justo en el que el León gruñía para alertar a su dueña de la presencia de dicha afrenta. Sin embargo, esta ya estaba preparada, y lanzó un corte con una de sus espadas que cortó dicho objeto por la mitad. Seguidamente, y casi sin pestañear, golpeó la espada que estaba tras de sí sin inmutarse, como si supiera que dicho lanzamiento había sido provocado. Pero si no lo había visto, ¿cómo lo había podido saber? Tal vez estuviera peleando contra una adivina, y por eso era capaz de leer todos sus movimientos. En dicho caso, le sería muy difícil terminar aquel día con todos los miembros en su sitio y una buena salud. Pero como pirata, siempre se atenía al posible peligro que pudiera correr su vida, lo tenía más que asumido y no dejaría que hiciera con él lo que quisiera. Pero desde que había visto la sangre del peliazul correr por su pierna, había entrado como en un estado de locura premeditada. Los oponentes cegados por la furia podían ser fáciles de dirigir, pero viendo el potencial que tenía la chica, tendría que andarse con mucho más cuidado y ser más precavido de lo que lo había sido hasta aquel mismo momento.

Debido a que la espada lanzada contra la chica había sido desviada y perdida por los jardines, el espadachín agarró con su mano libre la espada que tenía en la boca, aflojando la mandíbula y retomando un estilo de combate de dos espadas, olvidando la tercera. Debido a que su estilo de combate no se centraba en una única combinación de espadas en concreto, aquel gesto no le había desanimado mucho. Sin embargo, la velocidad y cadencia de ataque de dos espadas al unísono nunca sería igual de factible que tres al mismo tiempo, y eso sí que lo sentía. – Qué se le va a hacer, tendré que apañármelas con mis dos amigas – Dijo, intentando reforzar su propia mentalidad, levantándose con cuidado y apoyando ambas espadas en el suelo. Intentaba llevar más peso sobre la pierna que estaba en perfecto estado, de forma que la otra no recibiera demasiada presión. Así, se ahorraba sufrir el dolor cercenante de aquel corte, cosa que no le vendría para nada mal. Irguió su espalda como bien pudo, con una espada en cada mano y esperando a su enemiga, que parecía al borde de la locura. Preguntaba a cada instante qué parte quería que le cortase, por lo que el arqueólogo pervertido le dijo. – Córtate las tetas… Ah, no… Que no tienes – Forzando una sonrisa antipática y enarcando sus cejas para dar más ímpetu a su chiste, mientras que Edmundo conseguía derribar a un león de un buen golpe, enterrándolo bajo unas piedras que alertaron pirata.

Volviendo a la normalidad, ahora se encontraban capitán y subcapitán contra el mismo enemigo, por lo que tal vez pudieran llevar el combate más asiduamente. Con una renovada esperanza en su interior, Zhown esperó al siguiente ataque de la chica, que no se prorrogaría demasiado tiempo. Lanzándose contra él con una velocidad endemoniada, lanzó un doble corte en equis hacia el torso del peliazul. Este interpuso las dos espadas que tenía desde que la vio venir, por lo que chocó con ella mientras que algo extraño ocurría. De las espadas de la señorita empezaron a manar cantidades de energía en forma de ondas cortantes, mientras que las dos espadas amarradas por su pelo las lanzaban por encima de su cabeza. Si hubiera intentado esquivarlas, le hubieran dado de lleno. Pero el principal problema eran las que estaban chocando contra sus propias espadas, además de las de ella. La fuerza que la joven emitía era muy superior a él, y pronto comenzó a desfallecer. Apretando la mandíbula con fuerza, y sin tratar de no apoyar demasiado su pie malo, Zhown intentaba contrarrestarla, lo cual era imposible. Por tanto, la joven empezó a ganar terreno, en el momento en el que un antiguo adversario hacía acto de presencia. Rugiendo con furia, el león volvió a intimidar con su vozarrón a todo ser viviente que pudiera escucharlo. Las piernas del pirata se tambalearon, perdió el rigor de sus brazos y se abandonó a aquel sentimiento de impotencia que lo corroía desde el interior. Estaba todo perdido.

Chasqueando la lengua, debido a que sus brazos no podían emitir más resistencia y se abrían ante la ofensiva de la chica, tanto las ondas como las espadas cercenaron su carne. Las concentraciones de energía empujaron su cuerpo tres metros hacia atrás, dejándole tumbado completamente en el suelo. En dicho vuelo había aflojado tanto el agarre de sus manos que las espadas habían salido despedidas a los lados unos metros. Estaba indefenso, le dolía todo el cuerpo, y no podía moverse. La sangre recorría su pierna, y notaba una gran cicatriz en forma de equis en su torso. Las fuerzas le fallaban, y notaba cómo la luz de sus violáceos ojos se apagaba poco a poco. Intentó moverse, puesto que sus inadaptados oídos notaron el tambaleo del león. Al menos, había sido derrotado. Un cúmulo de sangre se agarró a su garganta, teniendo que escupirla a un lado para no atragantarse con ella. El combate podía darse por concluido para él, la chica estaba a un nivel muy diferente del suyo. Solo esperaba que alguien tomase conciencia de ello y acabase con la joven, y el único dispuesto a ello sería Edmundo. Por tanto, cerrando los ojos y dirigiendo su voz al aire, pues con su desconcierto no sabía dónde estaba su compañero, dijo. – Mata a esa hija de puta… y luego te invito a una copa – Sonriendo, mostrando unos dientes llenos de aquel líquido vital rojizo. Así, no podía seguir combatiendo, por lo que lo único que era capaz de hacer era esperar a que su capitán le salvase una vez más. El pelo azulado cubría la cara de Zhown, ocultando sus ojos cerrados, los cuales contenían lágrimas de decepción. Era un completo inútil, y todavía estaba en el East Blue. ¿Qué pirata que se precie podía tener tan pocas esperanzas de futuro como él? Aun así, no lloraría. No le daría esa satisfacción a la zorra que le había humillado, y tampoco para preocupar a Edmundo. Solo si hubiera sido un poco más fuerte, tal vez, las cosas hubieran terminado de una forma mejor para él.

INFORMACIÓN:
Sé aceptar muy bien los daños, y de esta no me podía escapar. Por consiguiente, mi estado es muy cercano a la muerte.

Como soy muy realista y disfruto por el rol (y no me importa sacrificar a mi personaje), pondré un hándicap:

Si no se trata el cuerpo de Zhown en 4 posts, este se desangrará por las heridas causadas.

En resumen, si Edmundo no termina el combate en 4 posts y me lleva a un médico, moriré.

Por tanto, me retiro del combate para no hacer posts innecesarios. Si se llega a una 5º ronda (4 de combate finalizadas), postearé.

Saludos, y que gane el mejor.

Estoy fuera ~

PD: Como mi post no influye mucho en la ronda, he posteado antes que Ed para que pueda llevar más tranquilo (dentro de lo que cabe) el combate.

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Edmundo X. Cruxes el Vie Jul 05, 2013 3:17 pm

Mi ataque resulto efectivo y el león con gran potencia fue alcanzado en la zona abdominal, logro llegar hasta un muro y lo destruyo con violencia quedando enterado debajo de escombros, sin embargo mantuve ahí la vista fija, esa cosa éramos dura de lo que uno pensaba, para mi fortuna no detecte el menor movimiento, seguramente lo mate o cuando menos estaba inconsciente, cualquiera de las dos opciones venia de lujo considerando que mi compañero estaba herido y era propicio ayudarle, aquella mujer en todo sentido se notaba más fuerte que Zhown y eso no era una buena señal. Me gire entonces dispuesto a dar un ataque sorpresa por un costado de la mujer, aunque me quede pasmado por unos segundos, la habilidad que demostraba era muy consistente, por no mencionar que seguía sin entender lo que sucedía con su cabello, ¿acaso era un tipo de poder del diablo?, era probable, quien sabe, tendría que irlo descubriendo con el tiempo o en todo defecto matarla para terminar de una vez por todas con esta tontería -¡Acabemos con…!- estaba por formular otra palabra cuando repentinamente los escombros resonaron moviéndose dejando que el león emergiese, eso me sorprendió sobre manera, no es que fuese demasiado fuerte pero tampoco era tan débil, aquella bestia estaba igualmente en un nivel superior a lo normal; no obstante lo peor de todo no fue la sorpresa mayúscula de su presencia, sino lo acontecido después, en lo que me distraje escuche algunos sonidos desagradables como de ataques cortando la piel, me gire notando como mi compañero estaba siendo superado y herido -¡Cuidado!- eleve una mano como si aquel acto infantil fuese suficiente para proteger a mi nakama, cosa que evidentemente no sucedió, menos con lo que estaba por acontecer y que seguramente marcaría el destino.

Un rugido se elevó en toda la zona causándome un escalofrió tan penetrante que mis músculos se quedaron estáticos, mi voz se ahogó desapareciendo definitivamente y mis orbes presenciaron en cámara lenta una escena de horror, aquella niña lanzaba unos ataques indescriptibles, algo que jamás había visto y que me provocaron creer con toda seriedad que era un poder diabólico, una especie de ondas cortantes que impactaron sobre la humanidad de mi compañero quien por algún motivo no se movió, ¿acaso sufría los mismos efectos de aquel rugido que yo?, no, eso no era posible, se supone que Zhown era diferente a mí, no era cobarde como yo, no era tan débil como yo, ese tipejo descarado, algo serio y hasta molesto en ocasiones no podía sentir miedo, ¿por qué ahora?, ¿porque con ella?, ¡maldita sea!. Cuando todo hubo concluido y la velocidad del mundo retornaba a la normalidad vi su cuerpo desplomándose liberando sus espadas mientras una sonrisa atípica se formulaba dejando emanar de sus labios una pequeña línea carmesí de aquel liquido viscoso, fue extraño pues el león cayo de la misma manera inmóvil, sin dar más batalla, dos enemigos cayendo al mismo tiempo, uno de cada bando. Una suave brisa recorrió la escena elevando una ligera cortina de polvo, mi cabello se meció con cierta suavidad, pero la mirada continuaba clavada en el cuerpo sangrante de Zhown que estaba ya desfallecido sobre el suelo, no obstante en lugar de llorar o mostrar preocupación una sonrisa con matices de locura se formuló en mi rostro -Zhown…no jodas, no me digas que ya te vas a dormir…- mis voz temblaba, si bien mi rostro denotaba una especie de reto estaba aterrado, no podía dejar que una persona de mi tripulación muriese por un error mío, erramos amigos, ¿qué no?.

-¡Levántate, que no te he dado permiso de dormir!- eleve la voz pero mi esperanza se diluyo, él no estaba en condiciones de combatir, fue entonces cuando recordé como nos conocimientos meses atrás, en esa época yo era aún más idiota de lo que actualmente me atribuía, era irónico pensar que nuestro primer contacto fue durante una batalla en un bar, incluso luchamos el uno contra el otro donde el vencedor resulto ser mi compañero, siempre tuve la duda de porque decidió seguirme cuando bien pude ser yo quien lo siguiese a él, quizás solamente…buscaba un amigo. Retome el control, aquella chica estaba aún de pie y notablemente no tenía heridas graves en su cuerpo, yo ni siquiera la veía herida de manera visible, pero si estaba seguro de algo es que debería estar cansada, mucho o poco, entonces si no podía con su habilidad tendría que forzarla a un descanso no planificado -Vale…nunca me gusto golpear a una mujer, pero veo que tú no eres una mujer, más bien una especie de fenómeno- comencé a reírme con cierto estrépito, una forma de defensa que tenía mi mente en situaciones bajo control -Parece que todo se reduce a esto, como en una historia barata…¿no crees?- a todas luces era obvio, atacar de manera frontal como Zhown no resultaría, menos considerando que ella tenía cuatro espadas y yo no usaba esas armas, buscaría entonces partir una defensa, ¿qué mejor que usar el factos sentimental en su contra? -Me pregunto qué valoras más…tu vida o tu amistad…- en ese instante sin demorar recogí dos ladrillos de cierto grosor -obtenidos a causa del impacto del león con el muro- e impulsando mis brazos atrás a gran distancia los lance en su contra como dos proyectiles, pero esta no era mi idea principal, era solo la distracción.

Aproveche aquello para estirar mis brazos tomando el cuerpo del león -que aunque pesado no era tan difícil tomando mi fuerza física- por las patas traseras atrayéndolo a mi cuerpo y comenzando a girar sobre mi eje con este sujeto ganando velocidad, una vez estuve seguro que tenía suficiente rotación lo lance en contra de aquella maldita mujer, mi intención era clara, su cuerpo abarcaría una zona amplia lo que esperaba dificultara su evasión, así que debería elegir entre cortar a su mascota en pedazos -pues según creía aún estaba vivo- o recibir el impacto, claro que esto no se quedaría así -¡Gomu - Gomu no…Bazooka!- estirando mis brazos atrás los lance con terrible potencia contra el cuerpo del león impulsándolo como si fuese una bala de cañón contra la chica, como dije, estaba clara mi intención, ella debería elegir entre hacer pedazos a su compañero o recibir un impacto directo, claro que conociendo su habilidad esperaba no sucediera nada peor “Zhown, no te mueras maldito”.

Técnica:
Gomu Gomu no Bazooka [Goma - Goma: Bazooka]
Descripción: Crux estira ambos brazos hacia atrás, y entonces los lanza hacia adelante, empujando a su oponente con ambos a la vez. Es un ataque muy simple pero bastante fuerte debido al efecto de rebote -más la velocidad a la que los brazos se mueven- al punto de que puede sacar volando a sus oponentes varios metros.
Nivel de uso: D.

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Narrador el Sáb Jul 06, 2013 8:59 am


Yuki por fin había saciado por completo su hambre. Por fin había logrado lo que quería y que con tanto esfuerzo le había costado conseguir. Ya lo había echo... ya había logrado cortar al completo al espadachín. Era un momento sublime, y a la vez perfecto. El corte pareció durar un minuto, una hora, un siglo para la muchacha, quien disfrutaba enormemente, de una forma inimaginable, cada centímetro que su hoja avanzaba en la piel del pirata. Y es que estaba en todo su derecho, aquel al que cortaba era su enemigo, su oponente, su rival, su némesis... el ladrón que había osado robarle. Tener la satisfacción de poder golpear con fuerza a tu enemigo era una sensación tremendamente agradable, sensación que en aquellos momentos la mujer tenia el placer de sentir...

Primero la pierna, hundiéndose en el mismo y avanzando de una forma descendente.El pecho, fue el segundo, Yuki sintió las costillas rastrillar bajo la espada. Aunque este cayó hacia atrás lo que haría que el golpe no fuera mortal, pero el mismo ya estaba echo, y no había vuelta atrás. Yuki ya estaba satisfecho. Para ver la sangre brotar de la herida, la mujer retrocedió.

El cuerpo del enemigo cayó, y ahora la muchacha se giró, observando a su compañero gritar por la perdida del pirata, que ya apenas llegaba a respirar o al menos la muchacha no le escuchaba respirar, aunque este se despidió con otras de sus joyas, la cual la muchacha decidió omitir. Aquel compañero elástico, hizo un movimiento que abrió los ojos a la mujer, agarrando aquel león y lanzandola contra ella...No solo había acabado con Akila, su compañero desde que nació si no que haría intentaba herirlo más usándolo de escudo humano, no podía permitir que su mejor amigo muriera, y aquel pirata sin escrúpulos estaba dispuesto a esto.
Yuki soltó sus espadas - las que llevaba con la mano- y abrió sus brazos para agarrar al león, mientras apretaba con fuerza sus piernas para intentar no caer, aunque fue inútil, pues su cuerpo chocó contra la pared. Algunas lágrimas salieron de los ojos de la mujer, mientras comprobaba que su mejor amigo seguía vivo. No lo soltó, si no que le apretó, colocando su cabeza contra su cálida piel, mientras observaba las heridas de sus piernas. - No, no le hagas daño a Akila, no por favor - Musitó, meintras empezaba a llorar - Os dejó ir, llevate a tu compañero, pero no le hagas daño a Akila... Iros, pero no le hagas más daño. - Dijo entre llantos y mientras apretaba al felino.

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Edmundo X. Cruxes el Sáb Jul 06, 2013 10:36 am

Mi táctica resulto aparentemente pues ella recibió al león -¡Ahora veras!- me preparaba para un potente ataque aprovechando que había soltados sus espadas y estaba claro que la dañaría sobre manera si le acertaba de esa manera tan directa, no obstante de un momento a otro note como de sus ojos brotaban lagrimas mientras tomaba a su animal con cariño, no me esperaba que de un momento a otro comenzase a pedir que no dañara más a esa bestia comenzando a desmoronarse como la niña que era, no obstante me quede aun ahí parado a cierta distancia, esta era mi oportunidad para acabar con ella, sin sus armas no podría vencerme, solo necesitaba unos cuantos golpes para matar al león y otros más para matarla a ella, aunque, la sangre brotando de la boca de Zhown y sus leve movimiento causaron en mi un cambio radical de opinión, matarla a ella y al león implicaba perder tiempo, uno que bien podía usar para huir de este sitio, donde seguramente los demás ya estaban fuera o cuando menos estaban a punto de escapar, estaba seguro que esa mujer ya no era peligro, no al menos mientras su león estuviese herido pero vivo.

Trague saliva y aunque eleve mi brazo simplemente lo baje asintiendo un poco, yo no tenía lo que muchos consideran honor en una batalla, para mí todo se reducía a quien ganaba y quien perdía, pero por hoy esto sería considerado un empate, además, me gustara o no estaba acabando por tener una pizca de respeto por esa chica, pues de algo que era valorado para mi persona, era ese sentido de amistad que uno podía llegar a mezclar en cualquier situación, olvidándose de la gloria personal incluso, como alguna vez comento mi viejo maestro, no hay mayor gloria que salvar a un amigo -Esta bien…- le di la espalda y tome sus espadas lanzándolas lejos con mucha fuerza para evitar que las retomara en el plazo inmediato eliminándola definitivamente como amenaza momentánea, solamente me quede con una de ellas, para reponer la que saco volando de la boca de mi compañero, así mismo recogí dos espadas de Zhown y las envaine tomando aquellas cosas colocándolas en mi cintura -Nos vamos de aquí, aguanta- cargue a Zhown mientras la sangre que brotaba manchaba mis ropajes y apenas hacerlo emití un silbido, como el cantico de un gorrión, esa era la señal para todos de que debíamos huir.

Por ultimo eche un vistazo a la muchacha y la señale con la derecha -No creas que esto ha acabado, la próxima vez que te encuentres con mi compañero seguro lo vas a lamentar, si yo fuera tu escaparía y me escondería en la isla más remota del mundo, porque si te topas de nuevo con el…tu león será descuartizado frente a tus ojos- no buscaba intimidarla, pero era cierto, conocía de tiempo a Zhown, el buscaría seguramente una revancha, siendo más fuerte seguramente terminaría por acabar con su león para hacerla sufrir y solamente así le daría la muerte, una crueldad para muchos, para mí era entendible. Estire mi brazo derecho enrollándolo alrededor de un árbol mientras retrocedía creando presión en el mismo, de repente lo solté y el efecto fue similar al de una liga ya que salí disparado con gran potencia rumbo al pueblo; volé unos segundos atravesando buena parte del mismo hasta caer sobre un techo destrozando algunas tejas, a una persona común caídas de este tipo les destrozarían los huesos, para mí ni siquiera eran problema, de esta forma comencé a correr sobre los mismos tomando dirección al navío. No estaba seguro de como estarían los demás y eso me preocupaba, si Katsura o Daniel estaban heridas podía representar un problema, aunque lo dudaba, considerando que aquella fuese la enemigo más fuerte los otros estaban a un nivel “respetable” pero no exorbitado, en realidad creo que de haber combatido los dos juntos contra la chica el resultado hubiese sido más propicio para nuestra labor, pero ya nada se podía hacer con el pasado salvo remediar lo que se pudiese, de igual manera no todo fue un fracaso, esto servía de experiencia, la cual para mí, valía mucho.

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Re: [Narración] Zhown y Eddy

Mensaje por Narrador el Dom Jul 07, 2013 5:27 am

Yuki observó con aquellos ojos llorosos como el pirata elástico que había herido a su mejor amigo decidía aceptar su oferta, nunca la joven se había enfrentado a nadie tan fuerte, pero la próxima vez que se vieran las caras no les dejaría vivos, los mataría y vengaría lo que le han echo a Akila. Yuki se levantó, mientras que el pirata tiraba sus espadas y cogía una para dársela al herido, y comenzó a caminar en dirección a la salida, con el león en brazos. Por mucho que pesará, era capaz de llevarlo sin esfuerzo, sin que apenas sus patas y colas rozaran el suelo. Respiraba profundamente, pero no estaba consciente, tenía algunas heridas en sus patas, que sangraban, no era una hemorragia, pero deberían sanarlas pronto. La niña estaba bastante enfadada y mientras Edmundo agarraba a su compañero y huía esta musitó - Me vengaré... La Marina sabrá lo que habéis echo - Y eso haría Yuki, primero dirigirse a la enfermería y después avisar a la Marina para que vengan y acaben con los piratas y en caso de que consigan huir, pondría un Wanted a los dos que se habían enfrentado a ella: Un tal Zhown y un tal Edmundo, manteniendo sus dotes de pelea y sus descripciones tanto físicas como psicológicas en la cabeza, sería fácil hacer el Wanted.

La furia se apoderaba de la muchacha, mientras apretaba con fuerza sus puños, se vengaría, eso estaba claro.


-- Tema Finalizado --

Importante:


Ahora tendréis Wanted, Zhown y Edmundo. Pedirlo.

La Marina llegará en 5-6 post, por lo cual lo mejor será que huyáis a no ser que queráis enfrentaros a ella y aumentar el Wanted.
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Re: [Narración] Zhown y Eddy

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