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El camino del guerrero

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El camino del guerrero

Mensaje por White D. Gray el Vie Jun 21, 2013 9:43 am

Primer Día 5:00am

Me levante muy temprano de la cama hecha con las hojas de palmera con la mirada en el horizonte con aquel toque misterioso en ella deseando encontrar una nueva forma de seguir día a día, me coloque mi pantalón y fui rápidamente a algún sitio solitario donde nadie más me molestara en ese momento deseaba paz y tranquilidad, mire una de las palmeras y acomodándome mi ropa comencé a entrenar dando golpes suaves en los costados del tronco viendo como mis golpes hacían brotar cachos de la corteza poco a poco pues la fuerza con la que golpeaba no era demasiada.

Golpeaba directamente con jabs y seguido con algunas patadas de igual forma directa - 1, 2, 3, 4, 5, 6,......29, 30  - conté cada golpe dejando aquel troco con un gran pedazo sin corteza *debo dar golpes más fuertes este tronco es fuerte y con mis golpes normales no hice mucho daño * pensé pues el daño no había sido demasiado incluso había sido mayor el daño causado por mi pies, eso daba a notar que mis pies eran más fuertes.

Tome una de las tantas piedras y comencé a levantarla repetidamente su peso haría que mi brazo ganara fuerza y así mis golpes serian más fuertes, me acosté en el piso después de haber levantado aquella piedra 50 veces y así acostado volví a levantarla otras 50 veces más - ....48, 49, 50  - termine levantándome del piso y respirando fuertemente el aire pues el cansancio se comenzaba a notar, el aire no soplaba mucho y los minutos pasaban cada segundo más rápido y el tiempo hacia que mi cuerpo comenzara a sentir pequeñas pulsaciones por el efecto del ejercicio.

7:00 am

El día comenzaba a hacerse un poco más difícil, el sol estaba en lo alto y dejaba sentir su gran poder sobre mi piel sudada, y mi cuerpo comenzaba a notar esas quemaduras del sol con un tono rojizo en donde no cubría mi ropa en este caso, mi espalda, hombros pecho y brazos, el sudor caía por mi frente y espalda sintiéndose frio por el viento que soplaba con delicadeza, deseando poder sentir algo más frio que calmara el ligero ardor de mi cuerpo, conforme pasaban los minutos y yo seguía levantando con mi cuerpo aquellas pierdas se veía como el sol del cielo avanzaba suavemente como si fuese deslizándose poco a poco.

Mire el cielo dejando aquellas piedras a un lado en total hasta ese momento había hecho ya más de 200 lagartijas y 350 flexiones, además de 500 levantamientos con los brazos y 500 más con los pies, era muy obvio que mi cuerpo estaría cansado y sin fuerzas pero eso solo era el comienzo del día y un ligero calentamiento para comenzar a entrenar mi resistencia, mi respiración estaba precipitada y mis brazos un poco temblorosos por el gran esfuerzo de aquel día de ejercicio sin descanso hasta ese momento.

8:00 am

La hora de comer había llegado después de seguir entrenando y ver como el cielo comenzaba a ponerse de color turbio prefería avanzar a mi comida ya que no deseaba que alguna lluvia mojara mis alimentos, comí algo con proteínas pues necesitaba energía para seguir mi entrenamiento y que un gran trozo de pescado cocido listo para comenzar a comerlo, dando grandes mordidas, después de la comida claro estaba necesitaba reposarla y que mejor forma que dar una caminata suave y ligera además así se ejercitarían mis pies cosa que más usaba en mis peleas, mi mejor arma mis brazos y mi mayor altura y mis largos pies era una buena máquina de pelea pero faltaban muchas cosas.

El sol se había escondido ya el tiempo ya comenzaba a ponerse más difícil y la lluvia comenzó a caer ligeramente, yo decidí guardar todas mis cosas de la comida y seguir entrenando, comencé a dar golpes en los troncos con fuerza y al parecer esta fuerza era más pues algunos de ellos se quebraban un poco por el golpe recibido ya que causaba grandes daños no sé por qué motivo aun pero quizá el haber entrenado desde muy temprano comenzaba a resultar algo bueno y aun más seria unos días sin descanso seguir entrenando sin dormir y sin comer apartar de ese momento era intensivo mi entrenamiento pues tenía que ser más fuerte de lo que ningún otro marine podría llegar eso si quería llegar a ser un gran Marine ya que era mi más grande sueño en todo el mundo.

9:00 am

Ya estaba en el límite de mi cuerpo ya no podía resistir mucho más mi entrenamiento había sido demasiado intenso, baje la intensidad haciendo ejercicios más suaves y delicados en vez de hacer 500 flexiones hacia 400 aunque el cambio no era mucho si era notorio pues así resistirá mi cuerpo más tiempo o tan siquiera a aquella noche fría pues el viento soplaba con fuerza y la lluvia chocaba en mi rostro dejándome una visibilidad casi nula pues las gotas de agua entraban a mis ojos dejándome ciego por segundos o mejor dicho con una incomodidad en la vista pues me desconcentraba un poco al dar los golpes en aquellos troncos grandes de los arboles pues necesitaba entrenar mi fuerza y la técnica de mis golpes para hacerlos más peligrosos y eficaces.

El agua era grandiosa perfecta para salir al mar y comenzar a navegar como un verdadero lobo de mar y disfrutar el golpe de las olas y el movimiento del barco de un lado al otro, también el sentir el movimiento del aire en las velas y el gran esfuerzo en el cuerpo para mantener el navío estable para no hundirse aunque aún eso no era posible pues me faltaba una cosa y era la más importante un barco, pero no cualquiera más bien uno marine uno digno para surcar las aguas más violentas y los vientos más infernales donde un chico dejaría de ser chicho para volverse un gran hombre un hombre marine, mire el horizonte descansando un poco y comenzando a entrenar un poco.

Comencé a varios movimientos complicados pues necesitaba mejorar cada uno de mis golpes y patadas, lanzando al aire algunas piedras y pateándolas mientras caían, algunas de las piedras se destrozaban otras solo giraban por el roce que tenían con mi pie, me fallaba un poco eso necesitaba dar más fuertes y precisos mis golpes después de todo si fallaba en un golpe sencillo podía incluso morir o ser capturado por los piratas cosa de la cual no estaría completamente de acuerdo pues el ser capturado solo significaba una cosa, morir o ser retrasado en mi aventura para convertirme en un gran hombre marine, capitán, leyenda y por ultimo un gran marine en el mundo de la marina como en el mundo de la pirateria y en todo el mundo ser reconocido para las grandes hazañas.

seguía pateando por varias hora aquellas piedras dejando un montículo en el piso de pequeñas piedritas con un poco de mi sangre pues llevaba horas ahí entrenando, el sol comenzaba a esconderse y oscureciéndose, la única luz era la poca luz del sol que se apreciaba atravesó de las nubes y entre la lluvia, parecía una noche infernal bastante grandiosa para entrenar como en los viejos tiempos en los que Gol D. Roger vivía probablemente el también entrenaba así todo marine en su vida había entrenado en un día así como el mío y que mejor hacerlo que con fuertes rayos cayendo en los arboles incendiándolos y estos siendo apagados por el agua de la lluvia, no dejaba de entrenar comenzaba a hacer las posiciones de combate repitiendo cada una de mis rutinas cubriendo arriba y dando un golpe directo a la altura del pecho dando un paso hacia atrás cubriendo con mi brazo la rodilla y dando una patada alta con un giro de ciento ochenta grados hacia atrás.

10:00 am

El entrenamiento continuaba este día el descanso no existiría llevaba aproximadamente cinco horas llevaba muy buen rito la lluvia continuaba con fuerza, el mismísimo cielo caía en el mundo como si estuviera molesto el dios de los mares aquella divinidad mítica que controlaba el clima de las playas y los puertos cambiando el clima para poder dominar sobre las aguas saladas, me era interesante, magnifico y grandioso el poder de la naturaleza, el agua relajaba mis músculos y calmaba las ligeras quemaduras de mi piel. Cada golpe que daba me hacía mejor, mis rutinas eran cansadas pero continuas en ningún momento la rutina perdía el ritmo todo era seguido y rápido, los golpes contundentes y los rayos del cielo cayendo en los arboles cercanos

Tome mis cosas alejándolas de los árboles y llevándolas casi al centro del lugar lejos de los árboles para que no se quemaran, algunas ramas caían en llamas y otras caían completamente rotas, ya era momento ahora los troncos que estaban quemados eran perfectos para entrenar agradablemente para mí, comencé con varios estilos d epatadas en los troncos algunas de un giro trasero e impactando con el talón, otras con un golpe directo y fuerte con la rodilla y el mejor de todos, una patada baja para romper el tronco y seguido levantándome dando un golpe directo con la planta del pie haciendo moronas el tronco quemado ya había entrenado mucho pero no era suficiente necesitaba mucho más entrenamiento para mejorar por completo mis golpes y ataques

11:00 am

Tome mis cosas y me fui de ahí ahora debía encontrar un lugar mejor donde continua mi entrenamiento ya que el dar golpes a los troncos quemados era solo para mejorar mi fuerza y precisión, me dirija a uno de los cerros rocosos para poder entrenar mi estabilidad y mi rapidez, al llegar coloque mis cosas en el piso y me puse en guardia listo para entrenar, solo tenía que esperar a que la lluvia hiciera su trabajo, algunas piedras se empezaron a caer por el agua, varias de ellas de gran tamaño esto me ayudaría a aumentar la velocidad y fuerza de mis brazos, las piedras caían rápidamente y mis brazos golpeaban las piedras cercanas a mi algunas desviándolas otras eran quebradas un poco y mis nudillos se comenzaban a marcar con ligeras cortadas

12:00

Las piedras caían y mis manos sangraban por los golpes que daba a cada una de las piedras que se acercaban a mí, mis puños ya no sentían se había adormecido mi cuerpo al golpear las piedras de forma contundente, mis brazos me punzaban y la poca sangre que salía de mis nudillos se limpiaba con las gotas de lluvia incesantes que caían del oscuro cielo, el viento cada vez soplaba menos eso significaba que pronto se quitaría aquel clima tan hermoso y único en su tipo, mis ropas estaban mojadas hasta ya no poder más y el cielo aun oscuro por las nubes negras continuaba dejando caer aquellas gotas de lluvia que limpiaban el ambiente y daban vida a todo lo que tocaban, los rayos acababan de dejar de caer dando una ligera sensación de paz en el cielo y las piedras cayendo con velocidad

Dejaron de caer piedras y sentí esa sensación de alivio pero no duro mucho una piedra de gran tamaño cayo al parecer desde lo más alto y venía con gran velocidad, quizá no podría detenerla pues su tamaño era el doble de las piedras anteriores y al parecer bastante gruesa, me prepare para golpearla con toda mi fuerza en cuanto se colocara frente a mi aquí vería que tan poderoso y bueno resultaban entrenamiento a la antigua el salir y entrenar con los elementos que la naturaleza nos daba era mejor que cualquier otro tipo de entrenamiento, la piedra se puso frente a mí y yo di un fuerte golpe con el brazo derecho impactando fuertemente pero no fue lo suficiente solo logre que la piedra se rompiera un tercio y no como yo deseaba por completo ni siquiera a la mitad pude romperla

Mi brazo comenzó a sangrar más por el golpe y mi cuerpo fue impulsado hacia atrás pues había sido demasiada la fuerza del golpe que no pude resistir en mi lugar, solté una carcajada tirado en el piso rodeado de un charco de agua con un toque de sangre a causa de las heridas de mis puños , me levante con cansancio y también con hambre necesitaba algo de alimento rápidamente y la verdad no tenía muchas ganas de andar aguantando pero ya faltaba poco para dejar de entrenar *Jaja eso fue grandioso maldita piedra no se rompió como deseaba * pensé con una sonrisa en mi cara y con felicidad de poder estar entrenando y principalmente con una felicidad de poder estar vivo

13:00 pm

Seguí con mi entrenamiento recogiendo las piedras rotas y metiéndolas en un saco, cargue aquellos pesados sacos me fui a lo alto del cerro donde había una ligera caída de la cual se habían soltado todas aquellas piedras que antes había destrozado el lugar era perfecto para entrenar mis piernas pues hasta ahora lo más entrenado en mi cuerpo era mi respiración, mi aguante físico, mi fuerza de los brazos y mi velocidad, ahora solo faltaba entrenar la fuerza y resistencia de mis piernas, tenía que hacer más fuerte mis pies pues eran gran parte de mi armamento en contra de todos mis enemigos pues sin la fuerza de mis extremidades las posibilidades de poder resistir fuertes ataques eran completamente nula, en un mundo llenos de gente peligrosa lo principal que se debía hacer era entrenar y hacerse más fuerte cada día

Amarre los sacos de piedras en mis pies aproximadamente 2 sacos de piedras en cada uno de mis pies, me acomode en el borde del pequeño cerro y deje caer los sacos hacia el vacío los cuales jalaron un poco mi cuerpo por lo pesado que eran y sentí como algo estuviera a punto de quebrar mis tobillos, las cuerdas se habían acomodado en donde mis huesos se unían y podían incluso dislocar mi tobillo en un mal levantamiento o algo por el estilo – 1, 2, 3, 4,........., 50, 51..... - conté rápidamente mientras levantaba mis pies con aquellos pesados sacos, mis brazos apoyados en una de las piedras para no resbalar y no caer junto con las piedras ya que sería muy probable que mi cuerpo no aguantara la caída y el daño físico fuera más que grave

Continuaba con una sonrisa en el rostro y con el cielo ya de nuevo claro, las nubes se habían ido y la lluvia había cesado, estaba todo con calma y yo aun cargando aquellos sacos pesados de piedras - 490, 491, 492, 493, 494, 495, 496, 497, 498 y 500, listo por fin mi entrenamiento está terminado ahora solo hay que descansar un buen rato  - dije alegre por aquellas horas entrenando, estaba cansado y muerto de hambre pues mi comida había sido poca lo suficiente para continua pero no la suficiente para aguantar mucho tiempo sin hambre, levante aquellos sacos y solté las amarras de mi tobillos, mire mis tobillos y tenía las marcas en mi piel con algunos rasguños llenos de sangre, me levante y tome mis cosas buscando algunas vendas y poniéndomelas en los pies y manos, ahora era tiempo de descansar e irme, me levante y continúe caminando tomando mi camino hacia algo nuevo.

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"Sé que las cosas están cambiando, pero aún creo en aquellas que nunca cambiarán"
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